Mente y lenguaje: una consideración metodológica

David Vanegas
vanegasm.david@gmail.com
Departamento de Psicología
Universidad de Antioquia

La relación entre el lenguaje y la cognición humana ha sido un tema de gran interés para la psicología, lingüística, filosofía y neurociencia (e.g., Carruthers & Boucher, 1998; Gentner & Goldin-Meadow, 2003). En particular, ha sido de gran interés la influencia que tiene el lenguaje sobre los diferentes procesos cognitivos, como lo son la percepción, memoria o categorización (Lupyan, 2015). Una de las formas más utilizadas para estudiar esta relación ha sido el uso de la interferencia lingüística: si se plantea que el lenguaje tiene algún tipo de repercusión en la capacidad cognitiva humana, será de esperarse que si los recursos lingüísticos se ven alterados de alguna forma, esto repercutirá en el desempeño de las personas en las tareas de percepción, memoria o categorización.

Dicho de otra forma, si se plantea que el lenguaje tiene algún tipo de impacto o influencia en la percepción, se espera que el desempeño de las personas en una tarea de discriminación entre colores se vea afectado si se les pide que realicen de manera simultánea otra tarea de naturaleza lingüística (como lo es repetir diferentes frases (shadow speech)), mientras que si la tarea que se les pide que realicen de manera simultánea es de otra índole (por ejemplo, la repetición de patrones rítmicos con las manos (rhythm-shadowing)) su desempeño no deberá presentar alteración alguna.

Sin embargo, el uso de la interferencia lingüística presenta algunos problemas. Por ejemplo, aún se disputa cuál sería la mejor teoría para explicar los resultados obtenidos por medio de este tipo de estudios (Perry & Lupyan, 2013). Esto se debe en gran parte a que aún no es claro qué se entiende exactamente por interferencia lingüística, lo cual se ve reflejado en el hecho que los estudios que se han venido realizando no cuentan con un soporte teórico que permita justificar el uso de un tipo de interferencia lingüística sobre otro. Esto es problemático puesto que lleva a la utilización de diversas tareas que no son equiparables entre sí como un mismo tipo de interferencia lingüística. Un ejemplo de lo anterior es que se han utilizado tareas que presentan una mayor demanda sobre la memoria —como lo es la memorización de secuencias de dígitos para su posterior evocación (Gilbert et al., 2006; Lupyan, 2009) o la repetición de secuencias como “a,b,c” (Emerson and Miyake, 2003)—, mientras que otras tareas presentan una mayor demanda sobre los recursos atencionales —como el ya mencionado shadow speech (Hermer-Vazquez et al., 1999; Frank & Barner, 2012).

Otra dificultad que presenta el uso de la interferencia lingüística es que al implicar que se les pida a los participantes que realicen dos tareas de manera simultánea, se hace necesario que se use una “interferencia de control” para así poder determinar si los cambios y alteraciones en el rendimiento de los participantes es resultado de la alteración de los recursos lingüísticos o simplemente es resultado de la demanda que presenta tener que realizar dos cosas al mismo tiempo. Y así como parece no haber un consenso respecto a qué se entiende por interferencia lingüística, tampoco parece haber un consenso respecto a qué podría contar como una interferencia de control. Esto ha llevado a que se utilicen desde tareas de memoria visuoespacial (Gilbert et al., 2006; Lupyan, 2009) hasta el ya también mencionado rhythm-shadowing (Hermer-Vazquez et al., 1999). Lo anterior hace que se genere el problema más importante de los aquí mencionados: mientras no se pueda equiparar la interferencia lingüista con la interferencia de control, poco podrá decirse del papel que cumple el lenguaje en la cognición por medio del uso de este tipo de tareas, puesto que no podrá discernirse si los efectos observados realmente son producto de la alteración de los recursos lingüísticos o no.

Para finalizar, y a pesar de lo dicho hasta este punto, el uso de la interferencia lingüística podría llegar a ser de gran utilidad para el estudio de la relación entre el lenguaje y la cognición humana, siempre y cuando se haga frente a las limitaciones y problemas aquí señalados por medio de (i) la elaboración de una comparación sistemáticas entre las diferentes formas de interferencia lingüística e interferencia de control para así poder elegir aquellas más válidas y confiables, y (ii) del desarrollo de una teoría que permita elucidar mejor los mecanismos asociados a la interferencia lingüística para así poder generar, tanto hipótesis y predicciones más claras, como explicaciones más sólidas.

 

Bibliografía

Carruthers, P. & Boucher, J. (Eds.). (1998). Language and Thought: Interdisciplinary Themes. Cambridge University Press.

Emerson, M. J., & Miyake, A. (2003). The role of inner speech in task switching: A dual-task investigation. Journal of Memory and Language, 48(1), 148–168. doi:10.1016/s0749-596x(02)00511-9

Frank, M. C., & Barner, D. (2012). Representing exact number visually using mental abacus. Journal of Experimental Psychology: General, 141(1), 134–149. doi:10.1037/a0024427

Gentner, D., & Goldin-Meadow, S. (Eds.). (2003). Language in Mind: Advances in the Study of Language and Thought. MIT Press.

Gilbert, A. L., Regier, T., Kay, P., & Ivry, R. B. (2005). Whorf hypothesis is supported in the right visual field but not the left. Proceedings of the National Academy of Sciences, 103(2), 489–494. doi:10.1073/pnas.0509868103

Hermer-Vazquez, L., Spelke, E. S., & Katsnelson, A. S. (1999). Sources of Flexibility in Human Cognition: Dual-Task Studies of Space and Language. Cognitive Psychology, 39(1), 3–36. doi:10.1006/cogp.1998.0713

Lupyan, G. (2009). Extracommunicative functions of language: Verbal interference causes selective categorization impairments. Psychonomic Bulletin & Review, 16(4), 711–718. doi:10.3758/pbr.16.4.711

Lupyan, G. (2015). The Centrality of Language in Human Cognition. Language Learning, 66(3), 516–553. doi:10.1111/lang.12155

Perry, L. K., & Lupyan, G. (2013). What the online manipulation of linguistic activity can tell us about language and thought. Frontiers in Behavioral Neuroscience, 7. doi:10.3389/fnbeh.2013.00122

3 comentarios en “Mente y lenguaje: una consideración metodológica

  1. Sebastian Burbano dijo:
    Avatar de Sebastian Burbano

    El lenguaje es uno de los tópicos primordiales dentro de las ciencias humanas, siendo así la característica que de forma mas evidente diferencia al ser humano de otras especies, es esencial para la cooperación humana, y destaco de esta forma el vasto poder expresivo que este nos proporciona, destacando el papel que presenta el lenguaje en la cognición presente en el articulo; ya que es uno de los temas mas apasionantes y complejos de tratar por lo cual aun hoy causa intriga en las comunidades científicas.
    Como lo menciono Darwin «el hombre posee una tendencia instintiva a hablar, como puede observarse en el balbuceo de nuestros bebes, pero ninguno posee una tendencia instintiva a hacer pan, cerveza o a escribir», dando cuenta así de la gran importancia de el lenguaje y como este es una ventana a la mente y naturaleza humana; debido al vasto campo de investigación que presenta la mente es necesario que se tengan en cuenta los puntos expuestos en el articulo para poder realizar múltiples teorías que expliquen de manera favorable como la interferencia lingüística presenta repercusiones en la capacidad cognitiva, obteniendo así resultados beneficiosos para nuestro mejor entendimiento sobre el tema expuesto en este articulo.

  2. Carolina Torres dijo:
    Avatar de Carolina Torres

    Personalmente pienso que el lenguaje tiene gran influencia en la forma de nuestra capacidad cognitiva. No habría que ir muy lejos para vislumbrar el asunto, por ejemplo, el debate que existe actualmente al rededor de la propuesta del uso del lenguaje inclusivo o no sexista por parte de colectivos feministas y la teoria queer, que las instituciones y las posturas deterministas del lenguaje rechazan fervientemente dado que consideran que un cambio en el lenguaje de este talante afecta las percepciones de la realidad, la conciencia, caracterización, transmisión de códigos culturales, etcetera, lo cual refuerza la idea del influjo ejercido por parte del lenguaje sobre la cognición y que de otra manera este tipo de lenguaje inclusivo ya habría sido aceptado sin problema alguno.
    En cuanto al uso de los estudios de la interferencia lingüística y de control, pienso que pueden llegar a quedarse cortas pues como el mismo texto asevera: «aún no es claro qué se entiende exactamente por interferencia lingüística, lo cual se ve reflejado en el hecho que los estudios que se han venido realizando no cuentan con un soporte teórico que permita justificar el uso de un tipo de interferencia lingüística sobre otro.»
    Tal vez lo que haga falta sea ampliar el espectro o las metodologías bajo las cuales se estudian este tipo de fenómenos considerando otras áreas o manifestaciones sociales en las cuales el asunto del lenguaje está siempre tanto implícito como explicito.

  3. Juan Esteban Ortiz dijo:
    Avatar de Juan Esteban Ortiz

    En vista de la relevancia que impone el lenguaje en el acontecer humano, y como bien se resalta en el texto, se hace más que necesario por el peso que encarna tanto la precisión metodológica como conceptual, aún más al intentar esclarecer cuestiones tales como las interfencias lingüísticas.

    Como se señala en el texto, se hacen problemáticas las pruebas de carácter memorístico o atencional como la justificación idónea -en vez de otras- para intentar dar piso a las cuestiones referentes a las interfencias lingüísticas; no obstante, parece problemático intuitivamente el desvincular el proceso memorístico o atencional de la noción de lenguaje de forma tajante, -en el caso de disponerse así- pues aunque por si solas podrían representar un sesgo para con la cuestión, guardan una estrecha relación de forma global.

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